Los "
pseudo-concursos" telefónicos que se emiten de madrugada proliferan por doquier, toda cadena de televisión, por pequeña que sea, cuenta con su(s) propio(s) pseudo-concurso(s) de estas características.
"Concursos" que no lo son, que en realidad dan mala prensa a ese nombre, nada que ver con concursos auténticos, en los que los participantes deben superar pruebas auténticas y demostrar su valía de algún modo. En estos "
pseudo-concursos" lo único que hay que hacer es llamar, a un
905, y contestar a una ridícula pregunta. Eso sí, la llamada te puede resultar cara, muy cara. E incluso uno puede dudar de la veracidad de los premios que se anuncian.
Consumer Eroski, entre otros, lleva tiempo avisando sobre la poca fiabilidad de estos "pseudo-concursos" y del peligro (al menos monetario) que conllevan.
Ya lo hacían en
octubre de 2007 con el artículo "
Alertan de un fraude generalizado en los concursos de televisión con teléfonos 905", en el que se destacaba que "
los afectados se encontraban con facturas de hasta 3.000 euros". Entre los ejemplos de estos "pseudo-programas-concursos" nombraban los siguientes:
Buenas Noches, Buena Suerte (Antena 3),
Telecinco dígame (Telecinco),
Llámame (Cuatro) o
Juego TV (La Sexta). La UCE, según noticia en
noticiasdot, incluso ampliaba la lista: los concursos de Antena 3:
Buenas noches, buena suerte,
Adivina quién gana esta noche y
Supernova; los de Cuatro:
Llámame y
Contamos contigo; el de Telecinco:
Telecinco dígame y los de La Sexta:
Juega con la Sexta y
Juego TV. En todo caso, este listado de "pseudo-programas-concurso" no son los únicos, ya que aparecen en otras cadenas de televisión privadas, e incluso se suele ir cambiando los nombres de dichos "pseudo-programas-concurso", pero me imagino que por la mecánica, lo aburridos que son, las preguntas chorras que realizan,..., son fácilmente reconocibles; con lo cual, ¡mucho cuidado!.
Un párrado destacado de este artículo de Consumer Eroski es el siguiente: "
Una llamada a este tipo de líneas tiene un coste aproximado de 0,95 euros (0,80 euros para la empresa responsable del servicio y 0,15 para la compañía telefónica). La duración está limitada a tres minutos, por lo que los organizadores de estos concursos promueven un alto número de llamadas. El concursante entra en antena cuando, teóricamente, su llamada se sitúa en el puesto número diez en el orden de entrada, lo cual se produce muy raramente a la primera, con lo que el usuario realiza un gran número de intentos."
Pero no penséis que la cosa se solucionó de alguna manera, qué va, o al menos no del todo. Posiblemente, se haya cambiado el nombre del "
pseudo-programa-concurso", pero no su manera de actuar.
Hace tan sólo unos días (el 17 de Febrero de 2009), en Consumer Eroski publicaban lo siguiente "
Concursos telefónicos de televisión: probar suerte sale muy caro", en el que se destacaba que "
aunque se ha ampliado la protección para los usuarios, su mecánica roza el fraude: es mejor no participar, e incluso solicitar la desconexión a los números de tarificación adicional".
En este artículo se vuelve a insistir de la peligrosidad de estos "pseudo-concursos", volviéndonos a avisar de que posiblemente tengamos que llamar varias veces para poder colocarnos en la famosa
lista de los diez participantes, de lo que ya nos avisaban en el artículo anterior.
Pero aún hay más y peor, en relación a la experiencia a la hora de llamar a algún número de esos 905, "
La primera, la más fraudulenta y -afortunadamente- menos común, es que le retengan "en espera" la llamada y que, durante ese tiempo, se generen rellamadas automáticas sin consentimiento del consumidor, y sin que se le advierta de que está sucediendo. Esto explica por qué en las facturas de algunos afectados aparecen detalladas decenas de llamadas de menos de cinco segundos de duración. Así, el usuario pagará no sólo la llamada inicial, sino el coste de todas las rellamadas que se han realizado en ese tiempo de espera. Lo curioso es que, tal y como han declarado quienes han sido víctimas de este engaño, las llamadas se efectuaban a unas horas en las que no habían llamado o ni siquiera se encontraban en su hogar. Esta es una afirmación difícil de demostrar en una reclamación, y la situación invita a pensar que cuando un ciudadano marca determinados números con prefijo 905 se queda activado en el teléfono del usuario un mecanismo-trampa que rellama a este número de manera continuada y fraudulenta. El resultado: facturas con importes desorbitados, producto de una práctica delictiva."
Con lo cual, que a nadie se le ocurra llamar a este tipo de "pseudo-concursos", la cosa puede ser bastante peliaguda.
Más información:
Unión de Consumidores de España (UCE)Organización de Consumidores e Usuarios (OCU)Consumer Eroski